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¿Cómo saber si estás en una relación abusiva?

Cuando una persona te hace sentir, por medio de actos y palabras, insegurx emocional, física, mental, sexual, financiera y/o espiritualmente repetida o constantemente está abusando de tí.

A través del miedo, la manipulación, la vergüenza y la culpa la persona abusiva pretende atacar tu autoestima, tu confianza y en general tu relación contigo mismx y con los otros para hacerte más vulnerable y ganar CONTROL sobre tu espacio, tu tiempo, tu cuerpo, tu energía y en general tu vida y recursos.

El abusador busca controlar lo que eres, piensas, cómo actúas y cómo te sientes, quitándote el derecho de elegir sobre tu vida, cometer tus propios errores y recibir el respeto, el amor y la compasión que mereces.

Los abusadores se presentan a sí mismos usando máscaras de amabilidad, carisma, perfección e incluso amor. Sin embargo, en ocasiones logras ver aspectos como: falta de empatía por el dolor tuyo o de otros,  mentiras constantes, explotación de otros, pretensión de ser más importantes que otras personas, incapacidad de reconocer sus errores, entre otras.

Nadie merece bajo ninguna circunstancia ser maltratadx.

No hay nada que justifique el abuso.

Desequilibrio de poder

 En las relaciones abusivas hay desequilibrio de poder, es decir una de las dos personas dentro de la relación tiene más poder que la otra para elegir, decidir, sentir emociones, expresar deseos, etc. mientras que la otra persona no recibe los mismos beneficios. Una persona está dando, la mayor parte del tiempo, cosas como respeto, amor, paciencia, cariño, disponibilidad emocional, dinero, trabajo, etc. y la otra recibiendo la mayor parte del tiempo.

Estar en relaciones que te permitan reconocer y hacer uso de tu poder como ser humano es muy importante para tu bienestar. Las relaciones igualitarias nos permiten tener conexiones reales y profundas, donde podemos ser nosotrxs mismos abiertamente y en las cuales nadie está por encima ni por debajo de nadie. Las relaciones abusivas en cambio son desiguales y te quitan tu poder.

Ningún ser humano está por encima de otrx ser humano.

Por otro lado, si por razones laborales o familiares una persona tiene más poder que otrx, es obligación de la persona con mayor poder no abusar de su poder y el que tiene menor poder está en el derecho de exigir el respeto que merece.

Social y culturalmente se ha normalizado que alguien en una posición de poder se aproveche de este y en muchas ocasiones se espera total obediencia de aquellos con menor poder. Esto no solamente es una invisibilización del abuso sino que perpetúa relaciones tóxicas y maltratos que nadie merece.

¿Por qué es difícil reconocer el abuso?

Vivimos en sociedades que de muchas maneras permiten el abuso. Por ello, este es invisibilizado y normalizado hasta el punto que muchas veces se culpa a la victima, haciéndolx responsable del abuso que experimentó o experimenta. Esto tiene como consecuencia que con mucha regularidad la victima también se culpa a sí mismx por la conducta del abusador.

Ninguna victima es culpable del abuso que vive

Algo muy importante para tener presente es que las dinámicas de abuso contienen grandes cantidades de manipulación, luz de gas (hacerte dudar de tus percepciones), invalidación de tus emociones, negación de la realidad, burlas, aislamiento, entre otras maneras de coerción que no siempre se pueden percibir fácilmente.

Algunas de las  ideas que el abusador puede hacerte creer son: mereces este trato, nadie más quiere estar contigo, soy el únicx que te aguanta, tienes mucho que agradecerme, no eres valiosx, eres incapaz, tus ideas no son importantes, tu percepción de las cosas está errada, eres dramáticx, entre otras ideas que buscan quitarte poder, dignidad y desvalorizarte, con esto el abusador pretende que cada vez estés más vulnerable y por tanto pueda manipularte más.

La manipulación del abusador busca hacerte pensar exageradamente bien de esta persona, a la vez que a creer las cosas negativas que ha sembrado en ti sobre ti mismx como ciertas. Esto conduce a perder autoestima y confianza en ti mismx, tus capacidades y tu valía.

Eres valiosx, mereces respeto, amor y compasión

Comúnmente se habla de relaciones de pareja abusivas, sin embargo es importante mencionar que cualquier relación tiene el potencial de ser abusiva, es decir que cualquier persona: un amigx, un jefe, un pastor/cura, un padre, una madre, un familiar, unx compañerx de trabajo etc. también pueden hacerte sentir insegurx y buscar tomar ventaja de ti u otrxs.

Cualquier relación que afecte la libertad de ser tu mismx es tóxica

Si piensas que puedes estar en una situación abusiva es muy importante que busques apoyo de alguien en quien confíes, las autoridades o un psicoterapeuta.

Algunos recursos online:

Colombia:  Linea 155 de orientación a la mujer víctima de violencia.

http://fundacionalice.org/

Chile:           http://www.nomasviolenciacontramujeres.cl/contacta-a-la-red/

 

México:        https://mujeresamamasociacion.jimdo.com/?mobile=1

https://www.casagaviota.org/

https://www.inmujeres.cdmx.gob.mx/

 

Honduras:   http://derechosdelamujer.org/

 

Perú:             http://www.flora.org.pe/web2/

 

Teléfonos en todo el mundo de apoyo de la ONU    

http://www.endvawnow.org/es/need-help

 

 

 

Autocompasión y Trauma

Todxs somos responsables de cuidar y sanar las heridas que el pasado nos ha dejado, especialmente cuando no hemos recibido el amor y el apoyo incondicional que merecemos, es nuestro trabajo crear nosotrxs mismxs esa voz de apoyo y amor. Aunque es difícil y toma tiempo, vale la pena y es posible.

¿Qué significa ser autocompasivos?

Ser autocompasivos significa tener una actitud comprensiva y amorosa hacia nosotrxs mismxs de manera INCONDICIONAL, es decir, no solo cuando las cosas nos salen como lo esperamos o lo esperan otrxs sino también cuando cometemos cualquier clase de error. Significa construir una relación con nosotrxs mismxs que sea acogedora y amable, que nos nutra y nos proteja en cualquier situación

Es una herramienta esencial en nuestras vidas porque nos permite tener dentro de nosotrxs mismxs un espacio de seguridad, flexibilidad y apoyo.

Siendo autocompasivxs, cualquier situación que vivimos, cualquier reto, fracaso, éxito, etc. lo enfrentamos con la certeza de que nos tenemos a nosotrxs mismxs. De este modo, aunque todxxs y todo cambie afuera dentro hay un ser amoroso que siempre tiene una voz de aliento y apoyo.

Conversación interna, ¿Me apoyo o me abandono?

Todxs mantenemos conversaciones internas, pensamientos y emociones en relación a nosotrxs mismxs, es allí donde podemos escuchar si nos apoyamos y somos autocompasivxs o si por el contrario nos abandonamos, criticamos y juzgamos fuertemente.

Esta conversación comúnmente replica las voces de otrxs que han tenido influencia o importancia en nuestra vida. Por ejemplo, la voz de nuestros padres y familiares, nuestras parejas y ex – amigxs, parejas, jefes y cualquier persona cercana que haya generado algún impacto.

Cuando unx niñx crece con relaciones despectivas, burlonas, que constantemente le invalidan sus emociones, pensamientos, actos o su ser en general muy posiblemente esto generará trauma. Es el mismo caso cuando estamos en un trabajo o ambiente donde otrxs nos explotan, nos gritan, nos invalidan nuestros logros o critican constantemente.

Este tipo de relaciones se caracterizan por ser tiránicas, juzgadoras e irrespetuosas, al contrario de ser compasivas son crueles y nos hacen sentir criticadxs por medio de palabras y/o actos, que nos transmiten cosas como:

“Siempre lo haces mal” -“No te puedes equivocar” -“Sólo te amo cuando haces lo que digo” – “No eres dignx amor y respeto” – “Eres fex”- “No te mereces mi perdón”- “Tus pensamientos y palabras son ridículas, estúpidas (etc.)” – “No tienes valor” – “ Eres inútil”. 

Como resultado de tener este tipo de relaciones interiorizaremos ese maltrato y muy posiblemente así sería nuestra conversación interna:

“Siempre lo hago mal” -“No me puedo equivocar” -“Sólo me amo cuando hago o cumplo lo que otros dicen” – “No soy dignxxxxx de amor y respeto” – “Soy fex”- “No merezco ser perdonado cuando me equivoco”- “Mis pensamientos y palabras son ridículas, estúpidas (etc.) ” – “No tengo valor” – “Soy inútil”.

Si por el contrario, las relaciones con las que hemos crecido y aquellas que hacen parte en el presente de nuestra vida han sido o son amorosas, compasivas, comprensivas y de apoyo con palabras y actos nos transmitirán cosas como por ejemplo:

“Te amo” – “Lo haces muy bien” -“Esta bien que te equivoques” -“Cuentas con mi amor siempre” – “Eres dignx de amor y respeto” – “Eres hermosx exactamente como eres”- “Te perdono”- “Tus pensamientos y palabras son importantes” – “Eres valiosx” – “Eres capaz”.

Estas contribuirán a que interioricemos ese amor y comprensión y lo repliquemos con nosotros mismos en la vida cotidiana, de esta manera:

“Me amo” – “Lo hago muy bien” -“Esta bien que me equivoque” -“Cuento con mi amor siempre” – “Soy dignx de amor y respeto” – “Soy hermosx exactamente como soy”- “Me perdono”- “Mis pensamientos y palabras son importantes” – “Soy valiosx” – “Soy capaz”. 

Como consecuencia, si nuestra experiencia ha sido la primera y no hemos experimentado apoyo incondicional, es muy probable que al contrario de ser autocompasivxs nos abandonemos, critiquemos, juzguemos constantemente y ofrecernos autocompasión nos resulte muy difícil, más aún cuando experimentamos momentos de estrés, de duelos o cambios.

Esta dificultad de ser autocompasivos es una de las muchas consecuencias que tiene el trauma debido a que el maltrato o abuso destruye sistemáticamente esa capacidad – en ocasiones de manera imperceptible –conduciéndonos a tratarnos en esos términos abusivos, crueles, altamente críticos y denigrantes.

¿Cómo empiezo a ser autocompasivo?

Podríamos empezar por cuestionarnos: ¿A quién se parecen esas voces o esa manera de hablarme? ¿A qué relación en mi vida me recuerdan esta manera de tratarme?. Esto con el objetivo de empezar a reconocer las personas abusivas que están y estuvieron en nuestra vida y ser conscientes de la posibilidad de tomar el control y elegir poner límites que frenen ese maltrato.

Por otro lado reconociendo lo que dicen estas voces podemos decidir activamente construir otro tipo de relación con nosotrxs mismxs que rechace el maltrato y elija crear e incluir voces amables.

Al reconocer los patrones de relación que tenemos con nosotrxs mismxs damos el primer paso para cambiarlos y empezar a tener una relación más amable y nutridora.

La próxima vez que percibas la conversación interna que tienes contigx mismx, bríndate la oportunidad de ver lo mejor, de ser suave y aceptar la imperfección como parte de nuestro camino y proceso, de decirte a ti mismo que no importa cuantas veces te equivoques siempre estrás a tu lado. Además reclama el derecho de tratarte con amor y respeto aunque otrxs no lo hayan hecho antes.

El dolor de abandonarnos y la autocrítica.

Vivir sin autocompasión y siendo altamente autocríticos es profundamente doloroso, puesto que nuestra alma y esencia más profunda reconoce que todos merecemos compasión, amor, buenos tratos y no ser castigadxs o maltratadxs bajo NINGUNA circunstancia ni por nosotrxs mismxs ni por otrxs.

Sin embargo de acuerdo al nivel de trauma que hayamos experimentado, contactarnos con esta capacidad puede ser muy difícil. Si ese es tu caso te recomiendo que acudas donde un terapeuta que pueda y sepa acompañarte en esta construcción.

Muchas veces contar con otra persona empática y amorosa que nos guíe en el camino hacia la autocompasión es muy útil y sanador. Busca un terapeuta que resuene contigo, con quien te sientas segurx y bríndate el regalo de empezar un proceso para ser más libre y feliz.